Cuando Clint Eastwood anunció su retiro, sentí algo parecido a la tristeza que se experimenta cuando desaparece una montaña. Uno sabe que la montaña estuvo allí toda la vida. Uno asume que seguirá allí para siempre. Pero un día descubre que incluso las montañas envejecen. Eastwood tiene noventa y seis años y ha decidido guardar las armas. No me sorprendió. Hace años que viene ensayando su despedida. Lo sorprendente es que todavía siga siendo capaz de emocionarnos.

La historia oficial dice que Clint Eastwood fue actor, director, productor y compositor. Todo eso es cierto. Pero también es insuficiente. Porque, si uno observa con atención su carrera, descubre que durante más de medio siglo interpretó distintas versiones del mismo hombre. Cambiaban los nombres, cambiaban las épocas, cambiaban los escenarios. El personaje esencial permanecía.

El gran nacimiento de ese personaje ocurrió en los años sesenta, cuando Sergio Leone lo convirtió en el Hombre sin Nombre. Joe, Manco y Blondie eran nombres distintos para una misma criatura cinematográfica. Un hombre silencioso, inteligente, duro y peligroso. No era el héroe clásico de Hollywood. No sonreía demasiado. No pronunciaba discursos. No explicaba sus sentimientos. Observaba. Calculaba. Actuaba. El mejor Tipo Duro del cine habia encarnado en Clint Eastwood.

Sobre Clint Eastwood – El Ultimo Vaquero

Aquellas películas fundaron algo más importante que una carrera. Fundaron un mito. Eastwood comprendió que el misterio podía ser más poderoso que la explicación. Mientras otros actores llenaban la pantalla de palabras, él la llenaba de silencios. Y descubrió algo que terminaría definiendo toda su trayectoria: un hombre puede resultar más interesante cuando oculta cosas que cuando las revela.

Después llegó Harry Callahan. A primera vista parecía un personaje diferente. Ya no había caballos ni desiertos. Había patrullas, asesinos y calles urbanas. Sin embargo, el núcleo seguía siendo el mismo. Harry también era un hombre solitario. También desconfiaba de las instituciones. También prefería actuar antes que hablar. El vaquero había cambiado de escenario, pero seguía cabalgando.

Con los años, Eastwood comenzó a explorar versiones más complejas de ese arquetipo. Josey Wales ya no era únicamente un hombre peligroso. Era un hombre herido. Frank Horrigan cargaba con el peso de sus errores. William Munny, en Unforgiven, representó quizás el momento más brillante de toda su carrera. Por primera vez el pistolero miraba hacia atrás y se preguntaba si la violencia que había definido su existencia realmente había valido la pena.

Lo fascinante es que Eastwood nunca abandonó completamente al Hombre sin Nombre. Lo transformó. Lo envejeció. Lo hizo más sabio, más cansado y más consciente de sus propias limitaciones. Pero siempre conservó algo esencial: la capacidad de imponerse sin necesidad de levantar la voz.

Por eso considero que Gran Torino ocupa un lugar tan especial dentro de su filmografía. Muchos la ven como una película sobre un veterano gruñón que vive en un barrio complicado. Yo veo algo distinto. Veo el regreso del vaquero. No el vaquero de los años sesenta, sino el mismo personaje después de haber recorrido toda una vida.

Walt Kowalski vive solo, habla poco, observa mucho y posee un código moral que no necesita justificar ante nadie. Cuando llega el momento de enfrentar a quienes amenazan a los más débiles, interviene. Exactamente igual que lo hacía el Hombre sin Nombre. Incluso conserva algunos gestos que parecen guiños deliberados a sus viejos personajes. Como si Eastwood quisiera recordarnos de dónde venía antes de despedirse.

IMDbAñoTítuloRolAntagonista
8.81966The Good, the Bad and the UglyBlondieLee Van Cleef — Angel Eyes
8.21965For a Few Dollars MoreMancoGian Maria Volonté — El Indio
8.21992UnforgivenWilliam MunnyGene Hackman — Little Bill Daggett
8.12004Million Dollar BabyFrankie DunnLucia Rijker — Billie «The Blue Bear»
8.12008Gran TorinoWalt KowalskiPandilla de Spider (antagonista colectivo)
7.91964A Fistful of DollarsJoeGian Maria Volonté — Ramón Rojo
7.71971Dirty HarryHarry CallahanAndrew Robinson — Scorpio
7.61979Escape from AlcatrazFrank MorrisPatrick McGoohan — The Warden
7.51976The Outlaw Josey WalesJosey WalesBill McKinney — Captain Terrill
7.51993In the Line of FireFrank HorriganJohn Malkovich — Mitch Leary
7.01970Two Mules for Sister SaraHoganAlberto Morin — General LeClaire

Por eso me gusta pensar que la carrera actoral de Clint Eastwood tiene forma de círculo. Comenzó siendo un vaquero silencioso que aparecía en el horizonte para resolver problemas. Terminó siendo un anciano silencioso que hacía exactamente lo mismo. Entre ambos extremos transcurrieron más de cincuenta años de cine. Cambiaron los revólveres, los automóviles, los barrios y las generaciones. Pero el hombre permaneció. Y quizá por eso su retiro nos conmueve tanto. Porque con Clint Eastwood no se retira solamente un actor. Se despide el último vaquero.

Referencias

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