Antes de empezar, advertencia: Bugonia no es una película, es una prueba de fuego. Uno entra al cine pensando que verá a Emma Stone haciendo caras raras y a Yorgos Lanthimos haciendo de Yorgos Lanthimos. Pero no. Uno sale del cine con la sensación de que debe llamar a un terapeuta, un apicultor y quizá a un abogado.
Porque Bugonia no es un paseo en el parque, es un paseo por un parque donde alguien liberó tres panales, dos conspiranoicos y una CEO que quizá —quizá— es extraterrestre. Y tú en el medio, sin bloqueador emocional.
Primer consejo: no lo pienses demasiado
Mira la película como quien mira el noticiero: resignado. Sabes que algo absurdo va a pasar. Sabes que no tiene sentido. Sabes que te va a doler un poquito. Pero sigues ahí, como masoquista elegante.
Segunda advertencia: Lanthimos no te quiere ayudar
El director te mira desde lejos y te dice, con esa sonrisa malvada que no tiene pero uno imagina que tiene:
“¿Querías una historia lineal? Qué ternura. Mejor te doy abejas, conspiraciones, secuestros ridículos y un tipo que parece haber leído demasiados foros raros en internet.”
Nada está hecho para que descanses. Ni un minuto. Ni un suspiro.
A Lanthimos le encanta verte sufrir (cinematográficamente hablando, se entiende).

Tercera guía para no morir a mitad de proyección
- Relájate y acepta que nada tiene sentido.
Si quieres lógica, ve al banco. - Cuando escuches zumbidos, no te asustes.
Podrían ser abejas o podrían ser tus neuronas protestando. - Emma Stone es tu flotador.
Aférrate a ella como quien se aferra a un taxi en Lima a las 9 p.m. - Si dudas, ríete.
No está prohibido. Aunque nadie más en la sala se ría. - Cuando creas entender algo… no lo entiendes.
Es normal. Respira.
¿De qué trata Bugonia?
Fácil: dos tipos deciden que la jefa de una farmacéutica es extraterrestre y la secuestran.
Difícil: todo lo demás.
Pero ahí está la magia. La película es una sátira del mundo moderno, como si Yorgos te dijera: “Mira, amigos, la realidad es más rara que lo que yo filmo.”
Y tú, sentado, dices: “Tiene razón, maldita sea.”
Cosas que te pasarán durante Bugonia
- Te preguntarás si tú también eres extraterrestre.
- Sentirás simpatía por personajes que merecen terapia urgente.
- Te reirás en escenas en las que no deberías reír.
- Dudarás de la humanidad de las abejas.
- Pensarás que, comparado con esta película, tu vida está extraordinariamente ordenada.

Reflexión final (con risita maliciosa)
Bugonia es, en el fondo, un examen psicológico camuflado de película. Si sales del cine entero, lúcido, y sin querer un panal propio, felicitaciones: eres más fuerte de lo que creías.
Y si no… no te preocupes.
La película se entiende mejor la segunda vez.
O nunca.
Pero igual vale la pena.
Porque, seamos sinceros:
sobrevivir a Bugonia es más divertido que entenderla.
