La lista de nominados al Oscar 2026 ya está sobre la mesa. Brilla, reluce, se deja fotografiar. Pero, como ocurre casi siempre, lo interesante no está en la alfombra roja sino en las grietas: en lo que se repite, en lo que sobra y, sobre todo, en lo que queda fuera.

En Butaca71 decidimos mirar la temporada no solo desde el entusiasmo cinéfilo, sino desde una pregunta incómoda:
¿qué está premiando realmente la Academia?

Los que mandan (y saben que mandan)

Encabeza la lista Sinners, con 16 nominaciones acumuladas. No sorprende. Es la película que parecía hecha para este momento: ambiciosa, grave, técnicamente impecable y con ese aire de “esto es importante” que tanto tranquiliza a los votantes. Tiene músculo industrial y una recepción crítica sólida (7.5), suficiente para liderar sin discusión.

Muy cerca aparece One Battle After Another, con 13 nominaciones y una valoración incluso más generosa (7.8). Aquí la Academia parece decirnos algo claro: el conflicto, si está bien empaquetado, sigue siendo una moneda fuerte en Hollywood.

La mas nominada : Sinners
La mas rentable : Sentimental Value
La mas cara : F1
La mas economica : Sirat

Luego viene el bloque más interesante: las películas con 9 nominaciones.
Frankenstein, Sentimental Value y Marty Supreme empatan en números, pero no en espíritu. Mientras Frankenstein es una relectura respetuosa y algo académica, Sentimental Value juega a ser más íntima y Marty Supreme sorprende con una recepción crítica altísima (8.3). En ese empate se esconde la verdadera competencia.

El dinero entra en escena

Hasta aquí, nada que no hayamos visto antes. Pero cuando incorporamos el presupuesto, la narrativa se vuelve más incómoda.

La película más cara de la temporada es F1: The Movie. 300 millones de dólares para obtener apenas 4 nominaciones. No es un fracaso, pero tampoco es una victoria. Es, más bien, la confirmación de que el Oscar no premia la inversión, sino la ilusión de prestigio.

En el extremo opuesto están las más económicas: Blue Moon y Sirat.
Baratas, sí. Nominadas, también. Pero aquí conviene no caer en la romantización automática del bajo presupuesto.

Blue Moon es poco más que un monólogo estirado, una vitrina actoral que se confunde con cine. Sirat, en cambio, apuesta por la rareza: algunas ideas interesantes, escenas desconcertantes y un final tan extraño que parece pedir disculpas por existir. Que sean económicas no las vuelve necesariamente valiosas.

Las verdaderamente rentables

La categoría más reveladora no es la de “mejor película”, sino la que nadie entrega en el Dolby Theatre:
nominaciones por dólar invertido.

Y aquí aparece la gran ganadora silenciosa: Sentimental Value.
Con un presupuesto contenido y 9 nominaciones, su rentabilidad simbólica es aplastante. Cada dólar gastado regresó convertido en prestigio. No es la más ruidosa ni la más publicitada, pero sí la más eficiente. El tipo de película que la Academia adora cuando nadie la obliga a elegir un blockbuster.

También destacan Hamnet y Train Dreams, películas que, sin grandes presupuestos ni campañas agresivas, logran colarse con dignidad en la conversación. Ahí está el cine que trabaja en silencio… y luego cobra.

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¿Y Wicked? La gran ausente

Y entonces llegamos a la pregunta inevitable:
¿cómo es posible que Wicked no esté nominada?

No es que la Academia la odie. Tampoco es que la ignore.
Simplemente no la necesita.

Wicked es grande, exitosa, culturalmente omnipresente. Pero también es calculada, perfectamente consciente de su maquinaria. El Oscar suele desconfiar de las películas que saben demasiado bien lo que son. Prefiere aquellas que parecen sorprendidas de estar ahí.

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Y ahora, fuera del ranking, lejos de las tablas y las nominaciones, una recomendación.

Christy no está nominada.
No aparece en ninguna lista.
No compite por nada.

Pero es una de esas películas que se quedan, que no necesitan estatuillas para justificar su existencia. Si el Oscar es la vitrina, Christy es la película que descubrimos cuando ya apagaron las luces y cerraron la tienda.

Y a veces —no siempre, pero a veces—
ese es el mejor cine del año.

Referencias

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